aimara

Plegaria del Sahara

Plegaria del Sahara
Suena el Zurna,
canta la Nai melódica,
incentivando la energía,
al son de la música,
navego en las bitácoras
de mi templo.

Danzo con el sonido del fuego,
despertando la salamandra,
elevo seducción a los cielos,
mis hombros, timbales al viento,
fecundo mi existencia femenil,
vorágine impetuosa del deseo.

Comentarios2

  • Igor P. de S.

    Aimara:
    Despertar en una mañana de Domingo y encontrarse así, de lleno, en "tu templo" y con tus maravillosas plegarias al deseo, es un despertar privilegiado... Yo me quedo con tus versos para guardarlos en mi cofre de oro donde guardo los tesoros de mis hallazgos.
    Todo es bellísimo en la alegría. en la música y en la exquisita sensualidad de tus versos, pero déjame destacar estas flores...:
    "(...) Danzo con el sonido del fuego,
    despertando la salamandra,
    elevo seducción a los cielos,
    mis hombros, timbales al viento,
    fecundo mi existencia femenil,
    vorágine impetuosa del deseo".

    Aimara: Yo estoy seguro de que hoy has dejado más que tocados a los dioses de los cielos y a los dioses del viento; hoy, esos dioses de "tu templo" no podrán dormir tranquilos, estoy seguro. Y no me preguntes por qué, porque yo sé que tú también lo sabes... jajajaja!
    Un beso. Igor


    • aimara

      jjajjjjaja Gracias

    • Luis Rayo

      Bello poema sin duda, me hiciste en esos tiempos milenarios, donde el erotismo era parte de los rituales de la adoración, donde el sexo era una forma de exaltación. Felicidades.

      luis.

      • aimara

        Muchas gracias, Luis.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.