baudelairech

En la tienda de Don Pacho

 

 

 

(Antigua Calle 4 con 8)

 

Don Pacho Hermoso,

Presuntuoso y cadencioso,

iconoclasta efusivo,

Le regalaba caramelos

A aquellos los Arlequines

Y a los niños de la cuadra

Que acaso entraban a su tienda;

Más Pepe entraba para verla

A la niña de la luna en su mejilla izquierda.

El interior se volvía un enorme

Castillo, los arlequines danzaban

Y las hadas cantaban valses

Entorno a ellos:

Mientras Don Pacho en tono inoportuno

Les canto:

¡Así fue como empezaron

Papa y mama!…

Se sonrojaron los dos críaturos

Y casi se rozaron, mientras sus manos,

Por vez primera.

 

 

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