Inmovil en blanco

Rosa.

La flor que buscaba florecer,
comenzaba a marchitasre
lentamente, notaba cada
aguja, de cada minuto pasar.
La muy ilusa quería crecer
en un jardín muerto de piedras.

Un paisaje gris, enegrece
todos los rincones de su alma.
Escasa es la luz del sol en este lugar.
Las espinas, solo pinchan a sí misma.
La lluvia empapa sus delicados petalos
estos se limitan a caer, a desaparecer.

La colorida flor, empieza a perder
su color, que le diferenciaba del
resto de flores, creciendo en un
jardín imaginario,
que yo no puedo imaginar



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