alejandra123

Presente Suspirado

No lo niegues, mi niña

ya no eres la misma

y no hay brillo en tus ojos

y respiras sin calma

es cierto, disimulas

nadie sabe qué pasa

pero pesa la vida 

y se encorva tu espalda.

Ojos negros, de fuego

que al mirar, consumían

ya se ha muerto ese fuego

quedan sólo cenizas.

Y te duele la vida

de tal forma,

que si miras, no miras

sólo ves el reflejo 

de mirada perdida.

Y has perdido la risa

la sonrisa, el contento,

no conoces tu rostro

y tu voz se desmaya

y no emite sonido.

Sales poco de casa;

el afuera reviste

sólo melancolía.

Ya no está tu hombre amado

¿De qué vale la vida?


A.E.C

 

 

 


 


Comentarios3

  • ivan semilla

    A FAVORITOS!!!
    EXCELENTE EN TODO!!!
    TE FELICITO
    ABRAZO CALIDO

  • Estefania Marel

    Muy triste pero bello poema!!!!
    Saludos!!!

  • Luis Antonio Osorio

    cuando el amor se va, pasan tantas cosas, hasta peores que las que acabas de describir, bellisimo tu escrito, bonito estilo, me gusto...



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