Basilio Dobras Ramos

MADRIGAL 2

Sublime llamarada,

derroche celestial en cuerpo asido

que majestuoso, pródigo, temido,

en ráfagas vitales

su ardiente y cálido tesoro

va trocando en oro

y llueve por los confines mortales

esencias ancestrales.

Prodigio semejante:

el sol de tu mirada avasallante.



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