Lucia Rodriguez Lopez

La pretensión del herido

Aún pienso en el cielo encogido

como dos cristales ahondando

en el ansia taciturna

que tiritan imitando el color rojizo

cernido sobre las cosas

cuando la humedad se acentúa

repentinamente en la quietud amortajada.

El calor hospedado bajo las olas,

bajo los párpados,

cae rendido ante los juegos de luna

y los placeres que deambulan

por la fiera inmensidad de la noche.

Pero quizá no entiendas por qué

los sueños duermen

cuando en mí socava la quejumbrosa

sombra de la tarde

o por qué continúan su eternidad

de hiel y acero

si la estatua que cierra los ojos

se derrite en plena estación arenosa.

Dormitando tú en la nube que protejo

y saboreando yo la dulce lejanía

que te rodea

me acuerdo de la pena porque arde

como pasión o como herida

en la fluviosidad amarga e insistente

donde se anegan y se forjan

con la misma facilidad de una voz

la voracidad de las venas frágiles

y el silencio de la sangre derramada.

 

©Derechos reservados.

Comentarios2

  • Alexander F

    Las heridas fisicas cierran con el tiempo por si solas.. las del alma solo si trabajamos en ello... en hora buena gracias por compartirlo... y por atender nuestra solicitud... un abrazo

    • Lucia Rodriguez Lopez

      El recuerdo siempre prevalece. Muchas gracias.

      Un abrazo.

    • JAVIER SOLIS

      Rendido ante los juegos de luna
      me acuerdo de la pena que arde
      con pasión o como herida perdida
      en el silencio de la sangre yerta..
      Me ha encantado poetisa. Felicitaciones.
      Con cariño
      JAVIER



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