La Doctora del Amor

Para un amigo…


AVISO DE AUSENCIA DE La Doctora del Amor
Soy la Princesa de los Cuentos, soy soñadora, sueño dormida y despierta... Sí: soy una soñadora. Porque una soñadora es aquel que sólo encuentra su camino a la luz de la luna y cuyo castigo es ver el alba antes que el resto del mundo. Todo soñador tiene asegurada una porción de felicidad. Los soñadores son los salvadores del mundo. Realmente soy una soñadora práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad. Se sueña solo en primera persona y en presente indicativo - dice Luder. A pesar de ello el soñador rara vez se ve en sus sueños. Es que no se puede ser mirada y al mismo tiempo objeto de mirada. Dirás que soy una soñadora, pero no soy el único. Se puede matar a la soñadora, pero no al sueño.

Posiblemente nuestra amistad sea tan sólida debido a que aunque tenemos diferencias en muchos temas, el fondo de armario de nuestros valores y creencias son muy similares. Y es ahí donde realmente la amistad se hace inquebrantable.

 

Hemos discutido alguna vez, quizás más de las que nos hubiese gustado a las dos, pero ambos supimos valorar que lo que tenemos en común está por encima de cabezonerías y discusiones.

 

Sé que no eres perfecto. Si, alguien tenía que decírtelo, aunque creo que ya lo sabes, pues ninguno lo somos. Pero la balanza de tus dones y tus miserias está claramente descompensada en contra de tu lado oscuro. Lucha por favor por que siga así durante toda tu vida, es parte de lo que te hace diferente. Si se empieza a igualar la balanza, tranquilo que me pondré un disfraz.

 

Nos hemos divertido juntos y nos hemos reído mucho, hemos construido sueños y aventuras, pero también hemos llorado y sufrido juntos… hemos compartido esos sentimientos que tenemos muy escondidos en el sótano de nuestro corazón. Esos que no querríamos nunca que salgan a la luz. Y no lo harán pues son algo más que secretos, forman parte de nuestra profunda amistad, de nuestra esencia.

 

Quizás tu no te acuerdes de esto, pero recuerdo aquella vez que me dijiste que si hubiese una guerra – Dios no quiera que vivamos eso nunca – estarías tranquilo conmigo si en una trinchera yo tuviese que proteger tu espalda. Fue de esos momentos en los que nuestra amistad se hizo todavía más inquebrantable. Por si no te lo dije en aquel momento, mi sentimiento es idéntico y mi confianza en ti total.

 

Te quiero pedir perdón si alguna vez no estuve a la altura de las circunstancias con mis actos o comentarios poniendo en peligro esta bella amistad que nos une. Me arrepiento de todos los errores que he cometido y que hayan podido minar nuestra bonita y sólida amistad, sabes que fueron totalmente inconscientes. ¿Verdad?

 

Por eso quiero darte las gracias por todo lo que me has dado en este tiempo; tu compañía, tu apoyo desinteresado, tu comprensión y sobre todo la tranquilidad que me infundes sabiendo que siempre estarás ahí, como si de mi alma gemela se tratase.

 

Tienes un corazón gigantesco y sabes que te mereces lo mejor, porque eres de los seres humanos más sinceros, bondadosos y trasparentes que conozco. Tu sinceridad, tu forma de ser, hace que sea imposible no sentir un gran cariño por ti. Eres mi amigo indispensable. Contigo no necesito realizarte 100 preguntas para conocerte mejor, están ya todas contestadas de antemano, aunque nunca las hayas respondido. Nos conocemos perfectamente.

 

He tenido siempre tu amistad a mi lado, me demostraste ser mi amigo en los momentos fáciles y divertidos pero también en los que me hundí en el fango, transité por las cloacas de mis sentimientos y tu bajaste al lodo de mis miserias más profundas sabiendo sacarme de allí. Gracias amigo. Te estaré agradecido por los siglos de los siglos.

 

Espero no volver a caer pero si llego a hacerlo sé que estarás ahí para ayudarme a levantar. Y si te ocurriese a ti allí estaré, no lo dudes. No sabes la tranquilidad que da el saber que tienes a alguien con el que puedas contar absolutamente para todo. Muchas gracias por estar ahí y por ser como eres.

Comentarios1

  • Lincol

    Todos tenemos un amigo incondicional con quien llevamos la vida más ligera.

    Me encantó leerte.
    Saludos cordiales a la distancia.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.