Lincol

TE INVITO A CAMINAR

 

TE INVITO A CAMINAR 

Te invito a caminar, a desnudar el día descubriendo lo que hasta ahora no sabíamos; a cotejar los momentos de la historia con la realidad actual y a desentrañar aquellos hitos atrapados en el tiempo.

Te invito a explorar las calles literarias (tardes aquellas), donde las composiciones fluían con aromas a café, y donde la narrativa y la poesía se recreaban de a pocos tomando forma. Vamos. Recorramos esas calles (huellas de vivencias y costumbres) adornadas de casas majestuosas por ambos lados; donde los faroles hacían que las noches fueran más placenteras y tiernas, porque dormías con el sueño mismo.

¡No te quedes! ¡Ven! Toma mi mano y con ferviente religiosidad pasemos por aquellas iglesias que se llevaron plegarias sinceras, y arrepentimientos de hombres ilustres y sencillos. Ven, avancemos hacia allá y preguntemos a ese árbol de cómo el río Rímac fue perdiendo prestigio. Descubramos en sus ramas las inscripciones de secretos y pasemos nuestros dedos dibujando nuevamente esos corazones tatuados con frases: tú y yo, te amo, por siempre juntos, etc., juramentos de amor genuino que el tiempo supo guardar bajo las ramas de aquel tronco, grueso, que sigue de pie.

¡Ven! Y antes de cruzar el puente de regreso, degustemos de ese cafecito bien cargado; con esos panecillos recién salidos del horno, sin prisa, como si fuera la primera vez. No temas   porque la noche se acerca, que ya viene el carruaje para dar ese último paseíto por la plaza, antes de cruzar el puente y volver a casa.

Autor. LMML.

Comentarios1

  • Violeta

    Oh me pregunto yo donde estaba que no lei esto tan hermoso....

    • Lincol

      Lo importante es que ahora estás aquí y lo estés leyendo. Muchas gracias por tu atención a mis letras.

      Eres bienvenida amiga Violeta.
      Saludos cordiales a la distancia



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.