Avefenix17

Sin Ti



Y de nuevo otra noche más. Otra maldita noche sin final. Comparto lecho con el dolor de mi corazón y el dolor físico que me causa…bueno, eso no tiene la menor importancia.

Alargo mi mano buscando, pero no encuentro nada más que un recuerdo. El recuerdo de un cuerpo desnudo junto a mí; un cuerpo que recorro con mi mano, acariciando su pelo, sus mejillas, su cuello, su pecho, su cintura, hasta un hundir mi mano en la bisectriz de sus piernas.

Aparto mi mano y recorro el mismo trayecto con mi boca, hasta que el cuerpo reacciona, temblando, cuando mis labios rozan determinados lugares.

Ahora es ese cuerpo el que se apodera de mi ser, el que después de acariciar mi pelo y mi piel, comienza a devorarme como un lobo a su presa. Y sonrío, sonrío de felicidad y de placer. ¿Qué presa se sentiría así si no sintiese nada por su depredador?

Mi corazón comienza a latir desbocado al recordar mi cuerpo sobre ese cuerpo; al recordar la suavidad de su interior, al recordar mi pecho sudoroso unido al suyo, al recordar el movimiento rítmico de nuestros cuerpos hasta llegar al cielo. Y después, sus susurros pidiéndome que no me aparte, que no retire mi peso y mi pecho de su cuerpo.

Después, poco a poco, el sueño nos invade mientras seguimos abrazados hasta el amanecer. Abro los ojos y recuerdo. Recuerdo lo que no ha sido más que un sueño. Un sueño irrealizable, imposible de alcanzar. ¿Por qué? Muy sencillo: porque ahora estoy sin ti.

Comentarios1

  • María Isiszkt

    Muy cierto no se realizan los sueños cuando nos falta el amor
    Un saludo



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.