teodoro monyeles

Sueño seco y un rezo

Emiliana se postra anonadada,
con el alba, su sueño se desvaneció
"El Señor ya no me quiere ver bailar"
afirmaba, allí una lagrima rodo.

El dia tampoco ha ayudado
y la noche nada prometera  
niña, contemplo tu rostro cansado
y a ninguna esperanza se asira

El sol, a su trono retornara
y entonces el milagro mostrara:
Una belleza simple y cotidiana
o un rezo gritado desde alma 

Tu cuerpo entendera la vida,
Tu ser impacientara a la razon,
El Señor te colmara de alegria
y ya no apartaras al corazón. 
 
  



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