FRANCISCO GARCÍA RASCÓN

DIARIO DE UNA SOLEDAD XXIII

NO TODOS LOS INSTANTES SON FUGACES

EL CIELO CUELGA SUAVE Y PAUSADAMENTE

MIENTRAS LAS SOMBRAS CRECEN

LAS PALABRAS NUNCA SERÁN IMÁGENES

ASÍ COMO LA LUNA NUNCA BRILLA SIN UN BESO

NO BASTA SENTIRSE INVISIBLE

HAY UNA SOLEDAD EN CADA ESPEJO

HAY UNA SINFONIA INFINITA

DE ESTRELLAS FUGACES

EL VIENTO HA EMPEZADO A SOPLAR

CREO QUE ES TIEMPO DE SUBIR

A AQUEL BARCO DE PAPEL

Y RECORRER 

TODAS LAS DISTANCIAS

 

 



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