Eber R. Guerrero

La inmensidad de tu alma.

Si esta noche sin estrellas palpita
un corazón; sabré porque he vivido.
Si es el clamor de mi alma la única razón
o el negro de tus ojos mi único abrigo.

Despejada la duda de la eternidad,
corriendo cual liebre en desierto pleno
va mi libertad atrapada en ti
buscando el agua o algún veneno.

Calienta el día las suaves dunas,
la noche las vuelve a aquietar
así es el amor de tu alma niña
así es mi amor, la inmensidad.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.