Rodolfo Guevara

Dormitando


Eres dueña de los últimos instantes del día, cuando ya en mi habitación, cuento las veces en que te pensé... y  te sentí en este día que casi termina.

 

Este rincón que es mío y que hago tuyo antes de dormir, es testigo de tantas sonrisas que se dibujan en mi rostro al recordarte, de tantos suspiros que se me desbordan al añorarte; de tantas cartas y de tantos versos escritos para ti, cuando me creo y considero poeta... poeta de ti y para ti.

 

Tuyo es mi dormitar, mi instante mas supremo del día, cuando lo dejo todo por asirte junto a mi corazón y velar tu descanso en la mas hermosa de las contemplaciones... que sin duda es el motivo para soñarte, sea dormido o despierto... a la sombra de la noche y a la luz inextinguible de la vela de un amor que no se apaga, ni en la noche mas fría, ni con el helado rocío de las madrugadas.

 

Es cuando deseo para ti la noche mas extensa en descanso, el sueño mas bello y las horas mas protegidas para ti.

 

A esta hora, mi cuerpo dormirá, mi mente descansara, pero el latido de mi corazón ha de mantenerme vivo... para amarte aun en mi sueño y dentro de mis sueños.

 

Bellos sueños...

 



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