Santiago Miranda

Suicidio es no matarse

 

 

Y decidir vivir los días
En un estado sin nombre
Permanecer en lo imposible
Contra la imposibilidad constante
Suicidarse simplemente es quedarse
Bajo la esclavitud sistemática: la más real
Quedarse soportando como un vicioso Atlas
Un sistema que solo es fundamentado
A través de la necesidad, de uno.
Transar de un lado a otro, comunicar,
Continuar viniendo al trabajo, perpetuar
Más de lo mismo, más de lo mismo, hasta el fin 
De uno, el suicidio no es matarse
Sino permanecer en lo muerto entre los muertos
Cómo lo muerto, sin ninguna posibilidad
De escape y con el sueño constante
Del estallido profético e indefectible
De una aleatoria y sorpresiva
Revolución, evolución 

Comentarios1

  • carina zanchetta

    Bello poema, que se escapa, entre anaqueles, papeles, obligaciones, quietud mortuoria, ciudades marchitas, allí el poema surge, se apretuja entre todos, se condena con todos, se desparrama se expande, sortilegios de su suerte, es que a pesar de estar en el mundo de los suicidados, tristes, apelotonados, seres de costumbres, sin revolución y con una evolución tardía, allí entre tanto fantoche, el poema abre sus fauces y se come el hastío. Cariños C



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