Michurin Vélez

SEPULCROS DE OPROBIO

El viento encumbra nuestro grito y nuestros puños

por los niños palestinos sepultados bajo sepulcros de oprobio,

nuestra garganta teje palabras que se vuelven uñas

para desgarrar las neuronas de los cerebros imperiales

un megáfono cósmico para destapar los oídos

                       < están sordos los Inquisidores >

 

La luz de la alborada trae niños y delfines muertos

vientres desesperados del hambre

entre mendrugos de pan iluminados por relámpagos de guerra

 

En la esfera donde descansan los cuerpos exterminados

oscuros instintos embalsaman los claveles

salinas tumbas prematuras que la barbarie crucifica

          / crímenes inexcusables inscritos en los anales de la infamia /

 

Niños cuyo único tesoro son las cometas arrancadas al miedo,

niños que apenas sospechan que tienen patria y bandera

y que están obligados a llevar su cuerpo lejos de las ofensas

      - que de tanto dormir con la muerte sienten la eternidad en su lecho

        implorando de rodillas frente a un dios cobarde que usurpa sus sueños -

 

De los pasos de los niños palestinos por la tierra bendecida

no existen imágenes que estén proscritas,

sólo sus gráciles cuerpos

donde los misiles tocan las puertas

 

La historia palestina es un tenebroso relato de amor degollado

frente a las pupilas del levante mediterráneo

pero la claridad, entre encendidos estertores de sol,

pronto alumbrará rostros de niños floreciendo en el campo



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