Ley de Tempestad (Parte I)

Marcela Miranda Rodríguez

Me ahogo entre versos vacíos,

entre melodías monótonas, 

entre gritos silenciosos,

entre sollozos nocturnos.

 

Me ahogo en mi almohada,

con la cara mojada 

y los ojos hinchados.

 

Me ahogo dentro de mi propia piel;

piel que arde,

arde hasta quemar,

arde hasta burbujear.

 

Me ahogo dentro de mi propio cuerpo;

mis órganos se hacen agua

y mis venas se hinchan. 

 

Me ahogo hasta erosionar,

debo correr, 

pero no hay lugar al cual escapar, 

no hay guarida. 

 

Me ahogo. 

Me ahogo hoy. 

Me ahogo siempre. 

Comentarios +

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.