penelopo2

Síndrome de Estocolmo

 

Inexorablemente te instalaste en mi.

La resistencia que  puse no fue suficiente.

Desenbarcaste soslayadamente

y cómodamente te quedaste aquí

 

Como te expulso si no tengo fuerzas.

No quiero ser invadido así

Me hubieras avisado,para estar alerta.

tal vez esta puerta se abría para ti.

 

Secuestraste mi voluntad y hoy ya no sé. 

En que lugar mi sentimiento pongo

Sucedió al fin lo que sospeche

caí en el síndrome de Estocolmo.

 

Rendido,a gusto y sometido

disfrutando de mi cautiverio

Hoy agradezco que hayas irrumpido ..

Sin permiso,en mi triste monasterio.

Juan.R



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