Aviador nocturno

Contigo

 

un beso no se jubila

nunca

porque es la boca misma

esperándote

y la boca puede ser

herida y manjar

de larvas y después

hueso

y después polvo

y después

nada

y la nada domina al mundo

todo es el mundo

ciegos o no

por eso tengo un número

incalculable

para cuando

te inaugure la piel

yo

una y otra vez

con carne

hueso

o polvo



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.