Santiago Miranda

Metro de Santiago

 

Aguantamos lo inaceptable día a día
Nos decimos esto no va a ser
Para siempre cuando ya es
Y si alguno alega marcha o se desnuda
Nos molesta sin saber porqué - nos molesta
Algo que no sabemos como explicar incluso
Nos molestamos por esto aun antes de buscar un porqué

Y basta que uno de estos se tire a las vías
Y el día ya empiece mal, para uno y no
Para el muerto lleno de insultos, algunos
No se preguntan porqué se mató
Sino porqué se mató ACÁ
Basta quedarse abajo del tercer vagón
-número límite- y del resto del día
¿Qué más se puede esperar? Solo atropellos

Más aquí estamos todos a la fuerza
Pegados, apegados bajo este olor animal
Y la violación personal de cada espacio celosamente
Cuidado ¿Que va a pasar con el instinto de ataque o huída?
Ansiedad, quizás ataque de pánico, angustia de desfragmentación
O callar la existencia, apagar la causa del síntoma
Omitir la razón, volverse gris y uno, uno más con la ciudad, quizás
Luego soñar, volver a soñar - con caídas tras las líneas - o morir

Comentarios1

  • carina zanchetta

    iMPECABLE!! O ROTO, si mejor un poema roto, que rompe, que quiebra esa cotidianidad vencida o a punto de vencerse, pero que sigue, se ha normalizado el apretujón de humanos, que recuerdan las vacas apretadas en los camiones... hacia el matadero. qué horror, respirando el mismo aire..., que está tan triste hoy,por esa muerte real, y las muertes que permanecen cada mañana, cuando nos hacinamos bajo tierra, antes mucho antes que salga el sol. Gracias!!! por tu mirada y esas palabras que dan en el blanco.... Abrazo

    • Santiago Miranda

      Un abrazo Carina, gracias por los comentarios de siempre!



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