alejandro fozar

LX. Giralunas

Por ti los giralunas

ahogan velas de madrugada,

por ti caen una a una

las estrellas desveladas.

 

Por ti estos trigales

bronceados de sol y mediodia,

por ti la espuma de los metales

y la luna sin estrías.

 

Por ti los girasoles

sueñan boca arriba,

por ti las noches de licores

los insomnios del escriba.

 

Por ti Abel mató a Caín 

y Dios reclama otra costilla,

por ti se empaña el espejo más ruin

y Barracas se maquilla.

 

Por ti las proas

apuntan fijas a los puertos,

por ti las loas

de los vivos y los muertos.

 

Por ti cualquier Jesús 

libra sus abrazos,

por ti cargo con la cruz

de hierro en mis dos brazos.

 

Por ti el Vesubio es una lumbre

y se enfrían las fiebres amarillas,

por ti no se pierde la costumbre

de dormir bajo cielos de vainilla.

 

Por ti la puta tristeza

se desnuda de alegría,

por ti su espada de belleza

me va muriendo a sangre fría.

 

Por ti los ángeles de yeso

que adornan vidrieras de santerías,

por ti se venden al peso

sin tu santa alevosía.

 

Por ti Lot miró hacia atrás 

a ver arder la carne con la cal,

otra noche de Luna tan fugaz

que no alumbró su cáscara de sal.

 

Por ti se inclinan los rascacielos

y los cilicios al armario,

por ti este picahielos

geisha que estás en mi prontuario.

 

Por ti mi corazón 

sufre de sed y de hambruna,

por ti mi caparazón 

es blando como espuma.



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