Anónimo03

El arte de amar...

 

El viento por la ventana entra y yo con la luz de la vela me sumerjo en un mar de pensamientos;

Nunca he sido romántico, creí nunca haberme enamorado, todos esos patéticos poemas color rosa, o esas aburridas canciones de mal de amor, nunca fueron para mi;

Incluso cuando la conocí, solo la vi linda. Parecía como ese tipo de mujer que jamás logras conocer, pero si lo hice..y hay que admitirlo ademas de linda era hermosa; pero no hermosa de película, era hermosa como un poema de Allan Poe, o como unas lineas de Jane Austen, era hermosa como un atardecer, bella como el cuadro de la Noche estrellada, era preciosa como la sinfonía 40 de Mozart.

Aunque nunca me gustó admitirlo, siempre fue mejor que yo, siempre fue más, más felíz, más sonriente, más sensible siempre dio más, amó más, gritó más, incluso estudiaba más, no para aprobar, sino para mejorar, siempre fue mejor que todos, siempre fue más, incluso, sufrió más...

En medio de la vida, a la mitad de un libro, en el coro de una canción, a mitad de una carcajada todo cambio. Un día sin mas, solo enfermó. 

Esperé  un mes para que saliera de esa habitacion, de ese purgatorio terrenal que le llaman hospital, mas sana no salió; examen tras examen, doctor tras doctor, pero nunca jamás nada se encontró.

Días la veía, días no, fue cuando entendí que la vida no era igual si ella no estaba aquí; sus ojos miel siempre relucientes ya no brillaban igual, sus mejillas rosadas, incoloras estaban, sus labios carnosos rojos como el vino, no volvieron a estar, su cuerpo empezó a adelgazar, un nuevo color en sus párpados y debajo de ellos apareció.

Y justo ahí seguía siendo hermosa, aun sonreía, a veces sí, a veces no, pero, ella jamás se rindió y por siempre de su violín melodías de su dolor ella tocó, y justo ahí vuelve a ser mejor que todos aquí, porque aún cuando ella ocupaba de mi, era ella quien me hacía felíz. Sentía un dolor que no puedo describir cuando la veía que físicamente cambiaba pero escencialmente aún estaba.

Un día, una tarde más, a mitad de Orgullo y Prejuicio, comenzando El Cuervo, abriendo las pinturas, amarrando las zapatillas, encendiendo la cámara, con la métrica del Lago de Chaikovski, cuando ella mejor se sentía, cuando la volvía a sentir como la antigua ella, cuando más se rio, cuando más fuerte me abrazo, el día que le diría  que la amaba ese día!.. ella comenzó a caminar para traer un papel, dio 5 pasos de vuelta y sólo se desplomó.

Durante los diez segundos que duró en tocar el suelo, mientras corría hacia ella, mi mente ya pensaba que jamás existiría alguien tan bella como era ella, era arte, alguien tan fuerte, no volvería  a escuchar su risa, no volvería a tocar su piel, ni a oler su aroma, ni a tocar su cabello, ella no volvería...

Ella vivió más la vida que nosotros, pero le falto más vida, me entrgaron el papel que ella buscana para darme donde decía " te amo también"

 Quizás no fuímos una pareja de verdad, pero, quizás el amor va más alla que besarse y hacer el amor, quizás el amor es no saber la causa de una palpitación extraña en el pecho, quizás el amor es amar sabiendo que va a terminar, quizás el amor hace felíz por momentos, pero, quizas sin momentos el amor puede hacernos felíz, quizás el amor es arte y quizás deberíamos ser como ella y ser más, porque aunque no se quedo para ayudarme, murió para enseñarme...

Comentarios2

  • Jose Areli

    Me conmovió mucho la historia, además las líneas finales me parecen muy interesantes, te felicito por tu trabajo, saludos.

    • Anónimo03

      Me alegro, muchas gracias!

    • Tokki

      Artemis, una historia creíble.
      Saludos

      • Anónimo03

        Gracias!



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