Gabriel Salazar Olchowski

Dos personas que no se podían evitar

Una historia que contar

hojas que rayar

dos personas

que no se podían evitar 

 

Aunque no querían volverse a ver

se encontraban rumbo a cualquier camino, hacia algún lugar 

era eso que los grandes filósofos llamaban destino 

y que ellos se negaban a aceptar

 

Por inconscientes o incredulidad 

negación e irresponsabilidad 

consigo mismos, no con los demás 

como niños, se pusieron a jugar 

ella al olvido

él al "no doy más"

 

Tuvo que pasar mucho tiempo

hasta que las caras se quisieron mirar

uno decía por dentro "no pasa nada"

y ella respondía con gentileza "hola, ¿cómo estás?"

 

Esta vez no paso mucho tiempo

hasta que las bocas se volvieron a besar

a lo mejor no en el sitio mas prudente 

pero era el sitio en el que debía de pasar 

 

Al cabo de otro tiempo

ella preguntaba "¿que sucedió?"

él se guardaba las respuestas 

sabia que se trataba del amor 

 

Un poco de tiempo más 

el chat reventaba

los corazones no paraban de sonar 

el día llegó, el momento de la verdad 

 

La única verdad

era que se amaban

el hilo rojo del destino 

nunca los va a separar 

 

Y así apenas empieza

la historia de amor que nunca ha de acabar

dos personas

que no se podían evitar.

 



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