J.R.Infante

Comienzo de la historia



Con la inocencia a flor
de página,
totalmente olvidada de tu suerte;
cuatro tablas en forma
de cajón
daban cobijo a montón
de versos, posible poemario.

Ni una sola de tus letras,
estáticas,
podría imaginar su fin,
sino de seguro que se
niegan
a formar palabras.

Tu padre, poeta inexperto,
sólo puede tener un deseo para ti;

sea lo que seas, cenizas,
papel amarillento y húmedo
o cualquier otra materia amorfa,
iza bien alta la bandera
de tu existencia.

Comentarios2

  • Juan Hernandez Meza

    Todo lo que la vida nos propone ser, debe ser aceptado, el destino es sabio. Saludos amigo

  • J.R.Infante

    Gracias, Juan, por pasar por aquĆ­ y dejar tu comentario. Un saludo



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