Zar

Picasso

¿Acaso está prohibido pensarte?¿Acaso está prohibido extrañarte? Vos me haces sentir así. ¿Será que vos me extrañas?
Que lindo acordarme de vos… a veces.
Lo único fuera de tu control en mí es lo que me pasa adentro.
Son las tres de la mañana, y te quiero a mi lado. Te podría mirar todo el día. Verte… solamente verte. Ver como tu oscuro cabello contrasta con lo blanco porcelana de tu piel, ver las pecas de tus hombros, tus largas pestañas y la curva diminuta que formas con tus labios cuando vas a emitir una palabra… sentir como tus dedos acarician mi espalda como si fueran un pincel sobre un lienzo blanco.
Con vos vuelo. Con vos abro mi mente. Yo siento que ya es el momento, pero por favor no me sueltes después.
Si te vas, me quedan tus recuerdos: tus ojos, tu sonrisa, tus canciones, y mis insoportables ganas de dormir de nuevo en tu pecho. Me dejás todo, como alguien que guarda cosas en cajas, cosas que alguna vez quiso pero se determinó a ignorarlas y dejarlas llenarse de polvo.
Supongo que ahí entre el polvo estaré yo, como una muñeca rota, un libro sin páginas.
Perdón por ser tan pesimista.



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