Iván Taylor

Paciencia

me arde la piel
fuego en los labios, las mejillas
fuego en mi pelo, fuego
fuego en las manos
en los dientes apretados, fuego.

En los ojos, en las ideas
en el temblor opaco
de un temor conocido
en la ausencia
con que presencio el precipicio.

Esta noche solo la poesía
tiene el poder de consolarme.

Fuego bajo las uñas, en las ojeras
adentro y afuera, fuego.
Mientras tanto,
voy silencioso por los últimos vestigios de la casa
poniendo el fuego
en cada vela.

La paciencia consiste
en depositar con sencillez
y aceptación
el incendio de la espera, en el tiempo
adecuado.

Fuego en la ansiedad, en la certeza
fuego en la habitación
en cada sábana.

Fuego que me consume
y me alimenta.



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