Ernesto Nexticapa Javier ( Escritor Nocturno)

ANAIDIRIV

En sus ojos lleva estrellas fugaces,

fogatas luminiscentes, audaces

irisan radiantes el firmamento,

inundan esferas mi pensamiento

creación divina develo en su mirar

deja en mí, el arte poético de amar;

 

bella estación, florida primavera

luz perenne, en mi ser reverbera

un tono puro, un tono violeta

desborda mi ilusión, nace aquel poeta

que escribe versos eternos para ella

en la albura que su alma y ser destella;

 

absorto, en silencio te contemplo

en mi mundo de sueños, es tu templo

en medio del verdor, mi bella rosa

proyecta tu imagen divina diosa

en tu belda florece un sortilegio

nacen en tu sien azahares, ¡Prodigio!

 

La madrugada y sus mil sombras lóbregas

blanden filosos silencios, tú llegas

envuelta en un largo manto blanquiazul

entre tus manos un pequeño baúl,

llamas extensas en rojo, es fuego

me envuelve tu candor en un sosiego;

 

por vos suspiro, ¡Oh, gran amor mío!

Guardo versos en el fresco rocío,

en las alas del colibrí dormido

un te quiero, un mensaje en el pindo

soplará el céfiro develará…

Esta bella utopía, no morirá.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.