Sonrisa Sonrisa

Carta para Will

Pequeñito:

 

                Sé que no habita la maldad en ti, me atrevería a jurarlo, y yo que no juro así nada mas. Pequeñito, tienes en el alma un niño y espero siempre pasees con él, que siempre jueguen a la vida, pues así reirás cada que puedas y cuando caigas, olvidarás pronto el dolor para seguir jugando.

Te he abrazado en todo el camino de nuestra amistad, tal vez en un pensamiento cuando la distancia separaba nuestras vidas, pero siempre ha sido así y no cambiará mi abrazo, pues sé, lo sentirás cuando veas un quinde, o cualquier ave o flor o piedra, pues en todo lado estamos cuando nos llevamos en el corazón. Así te llevo yo, en el bolsillo de mi corazón, llévame a dónde gustes, o si gustas deja mi recuerdo en algún jardín, somos semillas y florecemos, somos aves y volamos, simplemente somos, solo somos.

Quería hablar en pasado para hacer referencia a nosotros, pero me entero ahora mismo y entérate tú que no somos pasado, siempre estamos, estamos viviendo, somos presente. Te quedas aquí en el hoy y para siempre, para siempre jamás, como dice mi sobrina Fefa.

Cuando quieras, dónde quieras, aquí estaré para ti, solo mira el sol, acaricia una flor o toca mi puerta. Mis brazos extendidos los dejo para el abrazo que necesites o simplemente para cuando gustes.

No me voy, me tienes más que nunca. Recuerda somos de la nada, del todo, de la naturaleza que nos hermana, vivos estamos con ella y en ella. La naturaleza respeta, no invade… ¿recuerdas? Fue nuestra lección, aquella que aprendimos en una conversación en la Plazuela El Recreo, Centro Cívico de Trujillo. Eso y más.

Te ando abrazando, te ando queriendo.

Fany Rebecka.

Siempre

Sin Fecha, Ni Ciudad.

 

 



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