Nipur

El Jardinero

Entonces la señora 

le dijo al jardinero

que linda profesión siempre tranquilo

rodeado de tanto verde. El jardinero mirando

fijamente la pala gastada en su mano

soño de nuevo los cientos de heladas

sobre los tallos de las rosas,

las piedras en la huerta hiriendo la columna,

las gotas calientes del estío en su frente,

el sabor de avispas picando una mañana,

el cielo ausente en el cansancio, 

sus pies entre la prisión de la goma de las botas y

la poca paga y

la soledad en ese bosque y

el día que la muerte solo fue otro 

ventarron doliendo el cesped y sólo 

logró balbucear que en este mediodía

de sol radiante

los pájaros copiaron el color de las flores

en su jardín.



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