Iván Terranova Cruz

A pesar de la distancia...

 

 

Esa sombra que nunca permitimos

hoy acaricia nuestras vidas con sus manos

Esa sombra...

 

La soledad y el orgullo

edificaron sus esfinges de fuego

en los balcones de nuestras humildes ansias

 

Y este orgullo con sus bloques de hielo

sobre nuestros hombros  /  sobre nuestros brazos

sobre nuestros pies

Y este orgullo estancado que ni siquiera

ya se moviliza 

simplemente  nos recorre

como pedro por su casa

 

Solo  el bello esoterismo de mis más bellos recuerdos

posa sus plumas

en mis noches de divagaciones e insomnio

En las cándidas ojeras

de mis húmedos párpados

 

Y tu amor...

la verdadera simetría de tu amor con su más dulce

indiferencia

A pesar de sus entumecidos resentimientos 

 todos las noches llega y me ofrece

las sútiles evocaciones que alimentan todavía

a mi aterida alma

 Aunque por dentro todavía muero

por arañar

aunque sea una pizca

de la más diáfana y púrpura esperanza

 

 

 

 

Comentarios2

  • Luibarca

    Cierto Iván. En algunas ocasiones el orgullo nos ciega y provoca pérdidas irreversibles.
    Excelentes versos.
    Un abrazo.

  • Maricel peña

    Muy hermoso y sentido poema Ivan, muy bueno.



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