Lucas Gress

Noche para improvisar


Soy eco de las voces de mi niñez,
una curvatura nómada oscurecida
un hueco ahogado sin medida
un fuego negro que el valle carboniza
soy alcohol, tabaco y mirra...
El humo desde mis entrañas escapa
la luna empapada de manta grisácea
y las estrellas, voyeristas nocturnas,
del perfume de mis pecados caen borrachas
con lujuria amargura y llanto destiladas.


Entre cortinas húmedas colamos existencias.
La sal del mar penetra en densa niebla por la ventana, y quema cada capa gruesa de mi piel.
Entre dolores cedo a la niebla; abro la puerta.
Dejo entrar a un visitante que trae polillas
en un frasco. Soy yo mismo.


Cargo la maleta,
Este cuerpo lleno de tantas cosas,
Que soy, fui y sere,
Como las dunas del desierto en que aun,
A pesar del tiempo ciegan ya a mis ojos,
Cuando apague la luz,
Sere lo que en realidad quise ser...

Comentarios1

  • jazdibar

    Me encantó, sobre todo: y me disfrazo...



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