Davileine Borrego

MARCE UN HIJO, NACE UNA MADRE


Davileine Borrego Escritora@R/0518

Dedicado a todas las madres del mundo.

12 de la noche de un día cualquiera, la noche se lamenta y deja salir el grito por cada rincón del mundo, hay llanto y soledades ocupando un laberinto oscuro donde solo se escuchan los gritos y el ir y venir de doncellas, se alumbran con lamparas de luz tenua, con la única esperanza de ver llegar el día con el regalo
del astro rey por las ventanas.

Pero la noche es eterna y siguen los gritos,
que para mi que soy huésped de aquel sitio me inquieta y salgo bajo cualquier riesgo a desafiar el tiempo y busco donde esta la víctima y el verdugo,
creo que puedo asegurar que no he sido tan afortunada en la vida al descubrir el misterio.

Junto a una puerta larga mucho ajetreo de ir y venir de doncellas, no hubo obstáculo para que yo entrada era como si no me vieran, allí junto a una cama, se retorcia de dolor una doncella,
mientras al mundo traía el mas hermoso de los amores, y se hizo la luz, seguía la noche pero por las ventanas entraban las estrellas, y celebran la nueva vida que nacía

Nacia un hijo nacia una madre, y sobre su regazo se le olvidaron sus dolores, y se convirtió en la luz de todos sus días.

Comentarios1

  • Ingrid Zetterberg B.

    Así es, Davileine, el nacimiento de un hijo...una felicidad muy grande, una luz en nuestras vidas. Muy linda tu prosa dedicada a las madres. Gracias y recibe mi saludo cordial.



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