Norberto Osvaldo Algarin

Urna rosa

Rosa de los siglos, rosa de un día,
de ensueños y entremeses;

rosa roja sangre: ¡corto tu espina
y diamantes te crecen!

Rosa compareciente de las abejas,
en tí las moscas gimen.

En el oscuro walpurgis tú eras
maternal con el triste.

Rosa roja de guerra y Caínes,
de carne y de deseo,

rosa reina de Otoños y de abriles,
¡de estepas y de inviernos!

Rosa: robas silvas a las princesas
y sus labios esponjas;

las palomas de Venus te interpretan
(y algunas niñas moras...).

Rosa de purpúreo y frágil hábito,
de desmayos y celos:

te animan y eternizan los Machados
en pulquérrimos versos.

Rosa fina, sutil y almidonada,
triunfante de la anemia:

¿no quiso la locuaz reina de Saba
ser rosa más que negra?

Rosa: admiro tus rojos propósitos
que mellan siempre en mí;

tu incienso de suspiros y sonrojos
por siempre hazme sentir.



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