Wellington Rigortmortiz

* El Amante Ocasional

Pequeña amante fugas,

como llenabas de un encanto subliminal

la esencia invalida de mi alma,

cuantas veces acaricie tu rostro

con toda la ternura que mi amor poseía,

cuantas veces con dulce pasión

bese tus labios y bebí ingenuamente

la delicada mandrágora

que tu ser emanaba, tan destilada

como solo tu alma podía hacerlo;

un camino sin destino fijo

son tus sentimientos, arena de sal

es la brisa para el caminante

que ya recorrió por la piel de tu desierto,

las noches que antes fueron

cálidas y aromatizadas, ahora,

son heladas y de olor fétido,

tus hermosas madrugadas hoy,

ya no llenan de escarcha diamantina

toda mi piel, corroída tu alma se esconde

al reflejo de los ojos de la verdad;

pequeña luz fugas, tu brillo es tenue ahora,

como la llama casi inerte de aquel cirio rojo

que alguna vez de mis manos tomaste

con ira e indiferencia;

pequeña amante, furtivos fueron

tus antiguos y continuos placeres para mí,

…como llenabas de un encanto subliminal

la esencia invalida de mi alma

cuantas veces acaricie tu rostro

con toda la ternura que mi amor poseía,

cuantas veces con dulce pasión

bese tus labios y bebí ingenuamente

la delicada mandrágora

que tu ser emanaba, cuantas veces,

ame tu alma, tu cuerpo, pero, jamás

te hice mía porque siempre

eras de alguien más, en amante ocasional

de los tantos que jamás imagine

terminaste convirtiéndome,

pequeña amante fugas, al alejarte de mi

pude despertar del encanto de tu veneno,

y observar la desproporción de tu alma,

de tu mente, de tu cuerpo,

…cuantas veces con dulce pasión

bese tus labios, cuantas veces

acaricie tu rostro con toda la ternura

que mi amor poseía, cuantas veces,

ame tu alma, tu cuerpo, te hice mía,

pero, siempre eras de alguien más,

en amante ocasional de los tantos

que jamás imagine

terminaste convirtiéndome

…pequeña amante fugas…



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