Adolfo Flores

Recinto del camino

Tu cuerpo es una casa silenciosa

En ella mis pasos solo tienen intención

De hacer ruido.

Mi lengua podría pintar tus senos

Excitar esa pared infranqueable.

No sé si lo has notado,

Que el tiempo desaparece cuando te mueves.

Que tu piel es un recinto infinito

Una senda de placer para los caminantes.

En cada paso

Soy la sed que te anhela.

Y usted el licor para  olvidar.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.