Wellington Rigortmortiz

*Allí estuvimos…(en el amor, en el dolor, en la vida, en la muerte...)



…y allí estábamos los dos,

frente a frente, mirándonos,

desnudos de cuerpo, mente,

y alma, de espíritu…

allí estábamos, mirándonos,

con el dolor, la ira

y el rencor en total silencio,

con la tristeza, con la alegría

sentidas al mismo tiempo,

allí los dos estábamos

admirándonos,

perteneciéndonos,

tratando de nuevamente

reconstruir el pacto,

un pacto ya roto;

…allí estábamos,

solo mirándonos

frente a frente después

de habernos amado

el alma y el cuerpo

en total desnudes

con la mente

muy despierta,

sin ninguna inhibición

como en el pasado.

 

El amor, a través

de nuestros labios

en palabras y frases

rompía el silencio cruel

de los dolidos sentimientos,

allí estábamos los dos,

viviendo y muriendo a la vez,

allí estábamos los dos,

en el lugar en el que jamás

debimos estar,

en el momento que

para siempre

debimos enterrar,

que nunca más debió

volver a pasar;

…allí estabas tú,

nuevamente alimentando

mis ilusos anhelos

y fantasías,

mi utópica felicidad,

allí estaba yo,

amándote de nuevo,

intentando confiar

en tus sentimientos

ya antagónicos,

tiernos pero efímeros;

los recuerdos de tiempos perfectos,

cayeron en ese error de los dos,

esa búsqueda de poseer algo,

que yo sabía no existe, perfección?,

ahora se que la exactitud es el equilibrio,

lo mas sabio que no solo en el amor,

el ser humano debe buscar y vivir,

…en esos instantes de pasión,

fuimos corruptos en el amor,

orillados los dos fuimos a eso,

el pretexto: idealizar

los instantes hermosos otorgados,

sin importar quien trabajo más

en conseguirlos, y allí estábamos

anhelando volver a tenerlos,

con la mente llena de todos esos

recuerdos casi mágicos

y el alma ya vacía,

con un corazón fragmentado.

 

La soledad era nuestra morada

aun estando en compañía, allí,

en esos instantes donde la lujuria

disfrazaba románticamente

solo el vil deseo carnal,

lo que algún día fue amor

más que fraterno, la costumbre

como cáncer se aferra al alma,

infectando,  matando todo

y nada a la vez;

…y allí estábamos, allí,

mirándonos al principio

como totales desconocidos,

llenos de culpa y vergüenza,

perdiendo dignidad, fortaleza,

mintiéndonos a nosotros mismos,

escuchando solo excusas,

es lo único que podíamos compartirnos,

allí estábamos

profanando nuestro santuario,

derrocándolo, despedazándolo,

al entregarnos desnudos

sobre el manto de la mentira,

respirando el hedor

que emanaban nuestros cuerpos,

ataúdes sudarios sin mortaja,

sobre el cadáver de nuestro amor,

aberrantes fuimos.

…y allí estábamos los dos,

después de consumar un vil acto,

tan sucios como cuando cada uno

accedió a entrevistarse

para mirarse de nuevo,

allí estábamos al final de todo,

dándonos la espalda,

marchándonos llenos de culpa

después asco, para a final del día

rasgarnos las vestiduras del alma,

rezándole al odio y la impotencia,

de jamás comprender lo sucedido,

allí terminaba todo,

allí dentro y fuera de mí.

 

…y allí, estábamos los dos

frente a frente, mirándonos,

desnudos de cuerpo,

mente y alma,

de espíritu, allí estábamos,

viviendo y muriendo a la vez,

eso es algo,

que no puedo explicar,

y que no se lo deseo a nadie.



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