Juan Antonio Riveira Dosártes (JARD)

Frutal



Le encanta cuando la abrazo y la atrapo

cuando le rompo la licra y la amarro

 

Probándola tentándola trayéndola

más tectónica más acá exótica hacia mi

fruto tropical relleno de néctar

y hoy con mucho fuego, pero yo

ya quiero morder su pulpa llena de madurez

y que escurra mi jugo por las comisuras

de sus labios y su piel.

 

¡Ay, todo es distinto

cuando estoy con usted!

¡Déme su suave mano

que ahora la disfrutaré!

 

Él puede ser dueño de su cuerpo,

pero mamacita yo soy dueño

de su alma, su corazón y su sed.

 

Es que su imaginación me invoca

como el aire su respiración.

Su corazón palpita más rápido

siempre que se acuerda de mi sex

y sin querer comienza a revivir

las travesuras que día a día

disfrutamos juntos...

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.