Xabier Abando

El nombre de dios en vano


En ese foro global
que es el internet actual,
leí un precioso mensaje
sobre cierto personaje,

 

que encerraba una lección
de éxito y superación,
tras una dura batalla
contra un destino canalla,

 

extrayendo de flaqueza
la necesaria entereza,
con coraje y voluntad
y en completa soledad,

 

sin que le echara una mano,
ni ser divino ni humano,
ni el personaje citado 
la hubiera solicitado.

 

En el duro aprendizaje
del autor de ese mensaje
ningún dios, según parece,
para ayudarle aparece.

 

Luego, en torpes comentarios,
muy gratuitos y sectarios,
absurdos, de todos modos,
dios anda en boca de todos.

 

Hay gente que a toda greña
en meter a dios se empeña.
Lo suben, como coautor,
al carro del vencedor,

 

alabando con pasión
la divina intervención;
según algún majadero,
de Dios fue el mérito entero.

 

Piensan los cantamañanas,
que Dios es un campeón
que lucha como un león
por tu causa... cuando ganas.

 

Sería distinto el caso
tratándose de un fracaso:
si una catástrofe adviene
ahi, parece, no interviene

 

y rápido escurre el bulto
pues no contribuye al culto.
Con mal trazo bien escribe,
se dice, cuando se inhibe.

 

Se inhibe en cosas tan serias
como evitar las miserias
de la enfermedad, la guerra,
la muerte y la vida perra,

 

del hambre y de la injusticia
causadas por la avaricia
de unos seres insaciables,
carroñeros despreciables,

 

los abusos a menores
muchos de cuyos autores
son personas religiosas,
por tal, doblemente odiosas.

 

Manuel Alcántara, un genio
con su proverbial ingenio,
dice que si existe dios
le debe una explicación.

 

Y, llegados a este punto,
perplejo, yo me pregunto
por qué habla de dios la gente
como si fuera evidente, 

 

cuando no hay hecho ni ciencia
que demuestre su existencia,
y me pregunto, asimismo,
por qué ese protagonismo

 

se le supone, sin prueba
de que un solo dedo mueva,
por qué usa el ser humano
el nombre de dios en vano.

 


© Xabier Abando, 29/09/2016

Comentarios5

  • M.G.Ratia

    Exetente, por dos motivos;
    El primero, al que ya nos tienes acostubrado, la agudeza, la agilidad, la maestría con la que encadenas las ideas y las expresas. Este es menos rico en recursos literarios retóricos abstractos, oxímoron, paralelismos, etc..., porque, no hacen falta. La exposición es clara, directa.
    Y segundo, porque has tocado un tema de peso en nuestra sociedad, que no es ya la existencia o no de Dios sino de su acción benéfica directa para con el ser humano. Eso te hace grande y lo valoro sobremanera independientemente a mi creencia o fé. Es perfectamente compatible y respetable.
    Enhorabuena Xabier.
    Te deseo un buen día.

    • Xabier Abando

      Como de forma tan elocuente y acertada expones, el problema no es ya la fe, sino el protagonismo benéfico directo que, en el plano operativo, se les supone a los dioses, en general. De ahí que se les rece para ver de torcerles el brazo, de modo que se avengan a introducir modificaciones más favorables en ese plan que, se supone, tenían perfectamente trazado desde toda la eternidad. Eso merece otro poema, jeje.
      Muchas gracias, Ratia, por tus siempre gratificantes comentarios.
      Un abrazo y que tengas un bien día tu también, no solo en el aspecto climatológico, que también. En Bilbao, por fin hace un día espléndido. En Sevilla supongo y espero que también.
      Un abrazo.
      Xabier

    • Jorge Horacio Richino

      Excelente tu poema, Xabier!
      En el mundo en que vivimos no es extraño tu cuestionamiento. Yo mismo que no soy creyente a veces lo invoco. ¿Será por tradición, cuestión cultural apegada, o una necesidad de nombrar algo más "poderoso" que uno?
      Dicen que en los momentos más extremos, personas no creyentes lo invocan! El mismo Jesús, dijo en la cruz "¡Oh Dios mio!... ¿Por qué me has abandonado?"
      De todas formas lo importante en este comentario son tus letras que me han parecido magníficas!
      Mis felicitaciones y un gran abrazo!!!

      • Xabier Abando

        Está tan incrustado en nuestra cultura y en las expresiones comunes de nuestro lenguaje que es muy difícil soslayarlo. Yo he sustituido alguna, como la de “Vaya x2!”, jeje, que ya la utilizan amig@s. Me alegro de que la forma te haya gustado.
        Un abrazo, Jorge.
        Xabier

      • pfleta

        Muy interesante poema reflexión, Xavier.
        Un abrazo.
        Pau

      • Xabier Abando

        ¿Cómo no? Por supuesto, Carlos. Como se dice en mi reciente poema “Puedes llamarme...”, donde se cuestiona la pretendida inmortalidad del alma, puedes llamarme amigo. En este poema que estamos comentando, más que cuestionar la existencia dios, que también, pero solo de refilón, trato de subrayar la incongruencia de muchos creyentes que atribuyen a su dios un intervencionismo directo en los casos de buena fortuna, que, en cambio, no le reconocen o, al menos, nunca critican cuando las cosas se tuercen, como en los casos de catástrofes naturales o desgracias ocasionadas por la maldad humana.
        Gracias por tu visita y cordiales saludos, amigo Carlos.
        Xabier

      • Ӈιρριε Ʋყє ☮

        No creo que exista Dios, pero si existe, alguna vez deberá pagar por sus múltiples pecados.

        Un abrazo

        • Xabier Abando

          Siii, desde luego. Yo también lo creo así.
          Gracias, amigo Julian.
          Un abrazo.
          Xabier



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.