José Plou Galindo

Montes de mi sueño

Recuesta en mi tu cabeza,

acerca tu cuerpo a mi cuerpo

y con tu dorado cabello,

teje un velo reluciente,

que consagre la unión,

de nuestras almas fundidas,

al puro roce de los besos.  

 

Yo seré el eterno amante

de tu esplendoroso fuego,

encendido con la lumbre

de tus azulados ojos.  

 

Entre halagos y caricias

te contaré lo que sueño,

para dormirte en mis brazos

respirando de tu aliento.  

 

A la falda de una montaña,

nuestro nido construiremos,

con peñascos de la sierra,

con olorosos maderos,

el Sol nos dará su luz,

ardiente, como la pasión,

nunca apagado de amores

que arroparán nuestros pechos.  

 

Las melancólicas aves,

posadas entre los álamos,

cuando caiga la tarde

y en calma se retire el viento,

entonarán sus cánticos,

más suaves y amorosos,

al sonar entre suspiros

el eco de nuestros besos..  

 

En lo más claro del bosque,

el más perfumado y más fresco,

pasearemos, abrazados,

nuestro idilio siempre eterno.

tú, sonriente y dichosa;

yo, alegre, feliz y contento.  

Cantarán nuestro amor eterno

con dulcísima entonación,

los pajarillos parlantes.  

 

Y cuando aparezca la luna,

los trinos de aquel canto,

acunarán nuestro sueño.  

 

El alba vendrá a despertarte,

con su bello resplandor;

de un cielo de azul y oro

nos levantará del lecho.  

Y tus deliciosas risas

y el acorde de mis versos,

confundidos en un trino,

saludarán al día nuevo.  

Ven a mis brazos, mi amor;

junta tu cuerpo a mi cuerpo.

y enlaza nuestras frentes,

con las trenzas de tu pelo,

con bella corona de amores...  

¡Ven... que a disfrutar iremos

de nuestro gran amor,

a los montes de mi sueño!  

J.Plou



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