Christopher Gatt

Vejez

 

Mi mente un álbum antiguo

con fotos de lo imborrable,

mi ayer un puzle parcial

en la memoria indomable.

Brota en mi melancolía

de una anécdota borrosa,

pende al borde de mis labios

delirio o historia asombrosa.

 

Vida bien o mal vivida,

aprobada y criticada,

cada día pago cuenta

de la decisión tomada.

No ah de pesar mi legado,

Dejo mi mejor reflejo

a este mundo que moldee

otro esclavo a su manejo.

 

Dar todo por subsistir

en ser desechable luego,

lo que antes el tiempo priva

hoy por mi salud reniego.

Pisadas de trotamundos

no dejan huella al andar,

la simpleza de mi acción

no es digna en rememorar.

 

Radio o el aire prisionero

oye erudito al hablar,

cada vez son menos almas,

cada quien en su verdad.

Veo apuro que no tengo,

veo vidas fabricar,

pruebo el sabor agridulce

tu partida de mi hogar.

 

Calma el seductor encanto

cuando no haya que sentir,

llena de sospecha y miedo

el incierto porvenir.

La afección marcó sentencia,

muerte da su abrazo helado,

espero en semblante agónico

pero nunca preparado.



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