Eber R. Guerrero

La parte que mas he amado

A veces los intentos
no son más que hojas tiernas
de retoño de árbol
de primavera viva.

Salen a pasear las mariposas,
las madrigueras se llenan
de criaturas nuevas y amor,
de dulce esperanza perdida.

Ojos intensos que observan,
callada boca que agoniza,
su risa y su jovial estruendo
dan la premisa; estoy viviendo.

Pero que placido momento,
su abrazo, su ternura;
aún así yo estoy sintiendo
que hay algo que no sutura.

Queda un pedazo al aire
de una esquina agarrado,
cayendo del corazón
la parte que mas he amado.



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