Francisco Andrades

Llorona

Allí donde el mundo se para,

Y Allí donde el hombre se esconde,

Allí donde el corazón da sin medidas,

Y donde mujer y hombre mejor se conocen.  

 

Allí donde la primavera

seis letras componen su nombre,

Allí donde las mentiras,

las maldades y las miserias

nunca tuvieron cabida.

Allí donde todo sobra,

si a tu lado hay una amiga.  

 

Allí donde nunca tienes secretos,

Y aunque haya distancia entre vosotros

Allí el amor puede ser eterno,

si lucháis codo con codo.  

 

Amores, riesgos y logros

tiempo, locuras y miedos

y para los males, apoyo

y siempre un hombro,

adonde llorar.  

 

 

Desde que llama a tu puerta

tu soledad se deprime

porque ahora tu compañera

es más humana y más libre.  

 

Y aunque al luchar en la brecha

juntos por nuestra amistad

la muerte me encontrara

no habría mayor libertad.  

 

Aquí siempre estaré yo,

Aquí siempre estaré yo,

Aunque soplen vendavales.

Pa darle a tu corazón

pa darle a tu corazón

el ritmo de los carnavales.  

 

Como dijo el sabio,

la amistad es un alma, un reflejo,

que habita en dos cuerpos,

un corazón con dos almas.  

 

Y no sé si llevaba o no la razón.

Pero desde luego entre hombre y mujer,

la amistad es el mejor regalo de Dios.



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