Fantasma de Nadie

Soneto del Diálogo y la Muerte

-¿Qué queda, madre, en este mundo? -Nada
que merezca la pena ser salvado...
-¿Nada? ¿Dónde quedó la madrugada?
-El día más triste la ha devorado.

-¿Me estoy muriendo, madre? -sonrojada
aparta la vista del niño ajado-
¿de verdad? -Duerme, flor de la alborada,
que lo que te hiere a mí me ha matado

antes que a ti-. Y el niño, ante la suerte
del porvenir mira hacia el blanco techo,
cierra los ojos esperando Verte.

-Hijo mío, pan herido, maltrecho,
¿Quién te ha llevado?-. Se acerca la muerte
Y extiende su fría mano hacia el lecho.

Comentarios3

  • Paco Jose Gonzalez

    Excelente.

  • Alexandra L.

    Conmovedor, impactante.

    Saludos, Alex.

  • 2punto0

    Fuerte y triste relato descarnado como la vida


    Felicitaciones



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