Marcela Aurora

Mírame, sonríeme y esfúmate.

Anhelo con un fuerza catastrófica

poder tenerte en brazos

casi como si acabases de nacer

y cuidarte como se cuida una llama

para que no se apague nunca.

 

Anhelo que regreses a mis brazos

porque de repente me vuelvo loca sin vos

a veces está bien y a veces no.

 

Así como si nada se me acaban las palabras

como se me acaban las ganas de seguir sentada esperándote

y como se me acaba el café que sabía a ti.

 

Al cerrar los ojos

solamente te veo a vos

encima mío besando todo lo que esta hecho de mí.

 

Por favor, anda,

regresa a tu hogar;

que está a dos centímetros de mi falda.

 

Y si algún día piensas irte,

anda, alejate

pero el hilo que se suelta de tu pantalón

aún está bajo mis pies

evitando tu huída.

 

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