Johan Molobo

Cayó de nuevo la noche

Cayó de nuevo la noche
sobre mi casa, y siento
su respiración en el cuello.

 

 

 

Ya no queda ninguna luz
para combatir las pesadillas
y me rodean como jauría.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche;
y la anatomía de mi cuarto
se retuerce, se contorsiona.

 

 

 

Las paredes se estiran
hasta tocar el infinito,
los muebles agonizan.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche
y trae consigo, voces viejas
que me alegro al escuchar.

 

 

 

Todo está embadurnado,
perfume de muerte, y yo le sonrío
al infierno de la ausencia.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche;
y se dispone el escenario
para un reencuentro negro.

 

 

 

Ya no más niño y espanto.
-Somos ahora, amigo mío,
hombre y demonio derechos.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche,
llevándose la flor del cielo;
y así despunta el espino.

 

 

 

Más ya no hay miedos,
solo ríos de pláticas, Confesiones
como ejercito de sombras.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche
y yo renazco muerto;
libre como un esclavo eterno.

 

 

 

Me dispongo a existir valiente,
me obligo a esperar el tren
que expiró, y sin boleto ni destino.

 

 

 

Cayó de nuevo la noche
decorando mi vida, matiz
de merecido averno.

 

 

 

-El fuego nos envuelve, soledad;
por fin en mi hogar, el valle
de la elegante desesperanza.



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