Untergehen

Concepción

Ella recuerda como si supiera ver,

baila como un fantasma dentro de mi cuerpo,

vive en mi sol.

 

Todas las tremolantes golondrinas se quebraron al caer,

y no bebían, de su dulce placer,

acurrucadas en la sombra,

de un papel tiznado

por su color a miel.

 

El voluptuoso caminante, acercose el alfarero,

que con azogadas manos, tocaba sus muslos,

bebía sus labios, enrojecida la piel.

 

Temprano caían las rosas,

doradas las mariposas,

en el jardín de su vientre

y en la brisa de su boca.

 

Melodía andante,

su interior provoca,

canta su alma,

con alegría y unos pies que brotan.

 

La luna sus horas cumplió,

el lobo no aúlla y el pájaro vuela,

tibia noche y empapada la ceguera,

¿Acaso estará muerta?

 

 



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