Marcela Aurora

Miércoles.

He llorado hasta que el alba
ha llegado.
Me he preguntado
porque siempre terminas
con un corazón roto.

Tarde en la noche,
escuché nuestra canción,
descubrí algo nuevo.
Nuestra canción nos pide ser fuertes,
estar juntos.
Supongo que nunca la escuchaste.

Mira la palma de tu mano,
ahí donde mi pecho estuvo
algún día.
Ahí donde tomaste mi collar
y me lo mostraste con felicidad.

Mirate al espejo,
mira tus ojos,
mírame en ellos,
mira los besos,
mira los sueños,
mírame en ellos.

Recuerda las flores crecientes,
que bailaban en el prado.
Recuérdame en ellas,
hazme como la brisa.
Imagíname libre,
imagíname suave,
imagíname silenciosa.

Haz una nota mental,
de cuántas veces me besaste
versús 
las veces que me lastimaste.

Verás que es más
larga la lista de besos
que de heridas y golpes.

No sé por qué te escribo,
si al final siempre
termino llorando porque
ya no valgo tu pena.
Siempre mira a la luna
y le pregunto por qué
fui tan bruta.

Con vos,
conmigo,
con los dos.

No había hecho
nada mejor antes,
que amarte como lo he hecho.

Se me ha hecho costumbre
escribir después de llorar,
quizás porque puedo decir la verdad.

Quizás porque empiezo
a regalar besos,
y tú eres el primero
en recibirlos.

 

Comentarios1

  • Juan Andrés Vivas Ordóñez

    "Nuestra canción nos pide ser fuertes,
    estar juntos.
    Supongo que nunca la escuchaste."

    Tritemente maravilloso...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.