Lucero J.

En la ciudad anónima

No puedo salir, pero se fue el miedo.

El otro está dormido y no importa,

 cambiaré nunca el cómo se comporta;                            

desintegrando su inmutable credo.


Tal vez a todos nos importa un bledo,

 y puedo dejar de quedar absorta,

viendo muertes mientras como una torta,

anhelando por un fiel desenredo.

 

Todos sabemos bien lo que sucede,

 y Hobbes lo diría en su Leviatán,

 todos contra todos debemos pelear.

 

 Camino por las noches, sola, adrede,

 (sé que en este barco no sirves capitán)

Pero que aburrido es sin aventurar.

Comentarios2

  • ivan semilla

    MUY BONITO POEMA!!
    CREO QUE NO SE PUEDE COMER TORTAS MIENTRAS VEMOS LA MUERTE PASAR.TU YA NO LO HACES AL ESCRIBIR DENUNCIAS Y TE INVOLUCRAS
    TE FELICITO
    ABRAZO GRANDE

    • Lucero J.

      Muchas gracias por comentar! Sólo hago un pequeño retrato de mi ciudad... de hecho me gustan mucho las tortas jejeje. Un saludo!

    • Violeta

      muy esspecial esta tu poema....si te digo que parte de el me gusto tendria que escrirlo de nuevo...te felicito..besitos

      • Lucero J.

        Gracias! Un abrazo.



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