Carol Elizabeth García Carroz

Pensamientos de un mal recuerdo


Y mientras tu caminas ensimismado y alegre, las calles de mi vecindario son la llamarada perfecta que se propaga en un montón de pensamientos


No sólo se fueron los besos,
sino también las palabras,
pasando por la calle recuerdo,
las cosas que decías y con dulzura hablabas.
Son difíciles de explicar como lo sería un atardecer por la mañana,
veo las bancas y la luna que en la noche observabas,
me siento en ese lugar donde junto conmigo te posabas,
y no dejo de llorar por la llamarada de recuerdos que derrite mi entristecida alma.
Fue tan complicado lo nuestro,
como todas esas caminatas,
todas esas buenas cosas,
y las corridas en la madrugada.
Fuiste como una lluvia intensa que dolía,
que rompía todo cuando se enfurecía,
tronaban las nubes,
mientras tu gritabas,
y entre golpes y golpes la sangre emergía en la cama.
Es que,
te amaba,
cegada estaba por todas las cosas buenas que dabas,
no quería tomar en cuenta lo que pasaba en casa,
yo sólo quería mirar con aprecio lo que pasaba fuera de la morada,
sonriendo y conversando hasta el amanecer,
en esa banca y con las nubes observándonos sublimes.


Mi interés nunca será ni fue,
olvidarme de la empalagosa felicidad que me obsequió la vida,
más contigo una gran parte se marchó y eso nunca se olvida,
pues si bien compartimos espacios de melancolía,
nunca tuviste la visión de amarme como lo harías.
Es verdad, te eximiste en tu papel como cualquier famoso cantante actuaría,
pero como buen fan te colaste en dónde no debías,
maltratando la alegría que abundaba en todo lo que en ti veía,
y al notarlo,
recurriste a lo que siempre hacías:
marcharte a buscar a quién desde hace mucho ya conocías,
siéndome infiel desde antes y ahora sin explicar al menos si era culpa mía.
Conmigo el tránsito a pie de las hermosas calles compartías;
Y a ella el amor le hacías en las tardes y al medio día,
quise no tomarlo a mal, a lo mejor por algo así lo creías,
que quizás tu maltrato físico y psicológico nunca me dolería.
Y aquí estoy, lamentando lo que nunca te exigiría,
pues ahora por eso, me la paso en soledad noche tras noche, y día tras día.


No ha sido nada de esto real, más que de mi imaginación que vuela, me he basado en hechos reales, de algo que pudo terminar así, más no se preocupe, que casi nada de esto viví.

Comentarios1

  • JAVIER SOLIS


    Hoy caminas como ayer
    alegre y despreocupado
    pero tus pasos no son los mismos
    pues van apurados y con tropiezos.
    Quizás sonríes por las mentiras
    que algunas creyeron como buenas
    Hoy las verdades salen venturosas
    lo que ayer sembraste con fervor
    hoy ya todo se ha marchitado.
    JAVIER SOLÍS

    • Carol Elizabeth García Carroz

      Suele pasar, a veces la semilla que pones era de la más hermosa flor, pero la tierra en la que la sembraste era la menos fértil de todas.



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