Hermes Antonio Varillas Labrador

“Loa al licor y homenaje al maestro cervecero”



“Loa al licor y homenaje al maestro cervecero”

En recuerdo al tío Luís Labrador “el brujo”

 

Esto va dedicado sin enredo

a todos mis amigos de la bebida,

espero que lleven por sus bridas

a un buen par de bueyes yugueros.

 

Bien apersogados con esmero

para una justa faena precavida

y darle la cordial bienvenida

al aroma y néctar del parrandero.

 

Decir con esto es lo que quiero

realizar la labor consabida,

en un trapiche de por vida,

moler, pero sin tanto desespero.

 

Con mi cultura etílica hoy refiero

de borracheras sobrevenidas

y hasta de aparatosas caídas

de Juan Rulfo soy coequipero.

 

Evocando pasajes romanceros

el que toma lo hace con medida,

que para curar hondas heridas

uso el alcohol como compañero.

 

Y me dirán que soy embustero

 loa al pana Luís en su partida,

todos le saludamos enseguida

cada uno con un sexto de pampero.

 

Pues expresaba sin tanto perolero

el ron me da ratón por estos días

me duele la cabeza con cerveza fría

albricias por el cocuy en mi guargüero.


Empero, con un régimen pendenciero

pobre de nuestra libertad perdida

queda beber encapillado, en guarida,

ebrio no es lo mismo que un hebreo.

 

Vuelvo al tema del maestro cervecero

una vez como Cordobés en corrida

le cargué en hombros de salida

prendido como tabaco de hechicero.

 

Vaya con esta mi ofrenda muy sincero

para ello pido ya en esta despedida

que me sirvan después de la comida

caña blanca de alambique capachero.

 

Ya beodo les diré sin ser grosero

traigan que este curdo no olvida,

luego de tantas botellas pedidas,

miche, pero que sea de Pregonero.

 

O con un “calentado” de Cordero

que voy remontando la subida,

ya con mi pobre alma tan sufrida

me olvidaba que soy el cantinero.

 

 

Por Hermes Varillas Labrador

 

1762        05/02/2018

 

Aclaratoria acerca de la imagen

 

Esta mañana buscando en mi álbum familiar una imagen del “pana” Luís Labrador, me topé como causalidad (y no creo en el azar), con la imagen (en la composición, la del lado derecho) que corresponde a la iniciativa de una prima segunda que hoy se encuentra allende tierras australes (en Chile) y como buena emprendedora está elaborando ese producto de forma artesanal. Le escribía como comentario a un primo que lleva por cierto el mismo nombre del homenajeado:

Eso me parece una idea genial, que nuestro acervo y nombre familiar transcienda a otras latitudes es motivo de profundo orgullo y merece que lo celebremos aunque sea con una de Old Parr, ja, ja, ja, es humor blanco, eso se podía hace una o dos décadas atrás antes de caernos esta calamidad del régimen inmoral. Mis felicitaciones a tu sobrina por la creatividad, noto en fondo de agua la imagen y estampa de mi tío Horacio con su pelo e´guama, y me llena de mucha espiritualidad.

Seguidamente, un poco de didáctica etílica:

Alambique = Ingenioso dispositivo para destilar aguardiente de forma artesanal, donde se calienta un líquido hasta convertirlo en vapor, y un conducto refrigerador (serpentín) en forma de espiral, de material de cobre, que da salida al producto de la destilación. La destilación es una actividad ilegal y clandestina y para ocultarla, en los pueblos andinos, se procede a colocarla en especie de cuevas subterráneas, de allí el nombre del producto: cachicamo.

capachero = Natural de Capacho, pueblo andino

Pregonero = Pueblo andino, capital de mi municipio natal, juntó a la Grita, famoso es su aguardiente llamado “cachicamo” que producen en alambiques y de forma clandestina.

Cordero = Pueblo andino donde expende un licor artesanal muy tradicional que en el Táchira se le conoce como “calentado” o mistela, que es como una especie de cóctel

 

Una lista de mis amigos de la bebida

Mientras se servía un trago. “Ese es el problema de beber, Si algo malo pasa, bebes para intentar olvidar; si algo bueno, bebes para celebrar; y si nada pasa, bebes para hacer que algo pase.” - Charles Bukowski

Edgar Allan Poe: Se cuenta que el escritor estadounidense bebía hasta morir, según un libro publicado por Robert Schnakenberg en el que cuenta la vida privada y secreta de algunos escritores menciona que: “Su pasión por la bebida era tan poderosa y peculiar como la que mostraba por escribir cartas”

Joseph Roth: Nacido en el hoy extinto imperio austro-hungaro, Roth era un bebedor asiduo a los bares y empedernido jugador de cartas, en su tumba yace un epitafio que dice:  “Así soy realmente: Maligno, Borracho pero lucido”

Charles Baudelaire: Este increíble dramaturgo francés era un enamorado del alcohol y como prueba de ello debemos leer su novela más conocida “Las flores del mal” donde dedica versos enteros al Dios Baco y al vino, por si fuera poco,  en alguna ocasión llego a escribir lo siguiente:

“Siempre hay que estar borracho. para no sentir el horrible fardo del tiempo, hay que emborracharse sin tregua.

Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, a vuestro gusto. Pero hay que emborracharnos.

Juan Rulfo: Solía quedarse dormido en la calle totalmente borracho sin lograr conseguir llegar a su casa, debido a las grandes cantidades de alcohol que consumía. Se cuenta que su esposa preocupada por su alcoholismo decidió internarlo en un sanatorio tras los intentos fallidos de encerrarlo en su casa para mantenerlo completamente sobrio.

Jack Kerouac: Uno de los máximos exponentes de la generación Beat y precursor de la contracultura era un alcohólico crónico, a tal grado que su amor por las copas lo llevo a morir prematuramente a la edad de 47 años como consecuencia de una cirrosis crónica. Kerouac llego a mencionar en público: “Como católico no puedo suicidarme, de manera que me sirvo de la bebida para matarme lentamente”. En su biografía me inspiré para escribir uno de los tantos poemas jocosos dedicados al licor y como marco, el pequeño pueblo de la Colonia de Mijagual

Ernest Hemingway: El premio nobel de literatura Ernest Hemingway además de ser conocido por su prolífica prosa, también era conocido por consumir diariamente botellas de vino, ron o whisky. Sus bebidas favoritas eran el famoso daikiri y la absenta, que tomaba como parte del cóctel “Muerte en la tarde”. Eso ya suena a novela, ¿verdad?

Oscar Wilde: Este famoso escritor inglés, solía gastar el poco dinero que ganaba en alcohol, pero no en cualquier botella barata sino en Champagne. Se cuenta que aun durante su lecho de muerte pidió una última copa de champagne.

Truman Capote: Escritor estadounidense cuyas historias, novelas, obras de teatro, y no ficción son reconocidos clásicos de la literatura, incluyendo las archiconocidas novelas Desayuno con diamantes y “A sangre fría”, mientras escribía esta última, se dice que no paró de beber sus martinis dobles antes del almuerzo, en el almuerzo y por la noche… Después de ser arrestado por conducir ebrio en Long Island, fue asistido en una costosa clínica en Connecticut para tratar su alcoholismo. Podía estar sin beber durante tres o cuatro meses, pero luego volvía a recaer.  Apareció en un programa en el que se le entrevistaba visiblemente borracho.

Young Dylan Thomas Marlais: Poeta galés, considerado por muchos como uno de los poetas más influyentes del siglo XX. A él le gustaba presumir de lo que bebía, en una ocasión dijo: ““Un alcohólico es alguien que no te gusta, porque bebe tanto como tú”. La salud de Thomas rápidamente comenzó a deteriorarse como consecuencia de su alcoholismo; que fue advertido por su médico para que lo dejara, pero él continuó. El 1 de noviembre de 1953, Dylan Thomas y su amante Liz Reitell, celebraban su 39 cumpleaños y el éxito de 18 poemas. Ambos estaban bebiendo algo más que unas cervezas en el hotel Chelsea cuando empezó a sentirse mal. Se deslizó en un coma y murió cuatro días más tarde. Antes de morir dijo: “Me he tomado 18 whiskys de un trago y creo que esto es un récord”.

Raymond Thornton Chandler: Autor de historias de crímenes y novelas de inmensa influencia estilística en la novela negra moderna, sobre todo en el estilo de la escritura y las actitudes que ahora imperan como características del género. Su personaje más famoso es Philip Marlowe. Chandler abusó del alcohol en toda su carrera como escritor.

Tennessee Williams: Dramaturgo estadounidense que recibió los principales premios teatrales por su trabajo. Una de las obras más perdurables de Williams, La gata sobre el tejado de zinc, que incluía muchas de las referencias que compusieron su vida, tales como el alcoholismo.

O. Henry seudónimo del escritor estadounidense William Sydney Porter. Sus cuentos son conocidos por su ingenio en los juegos de palabras y sus finales sorprendentes. De ahí que se acuñara la frase “un final a lo O. Henry” para designar un final que subyugaba al lector. Fue un escritor prolífico, a menudo escribiendo una historia a la semana. Sin embargo, el costado de la mala suerte le llevó al fracaso en los negocios, quizá por ser un derrochador, y, finalmente, un alcohólico. Murió en la pobreza.

Hunter Stockton Thompson: Periodista y escritor estadounidense, famoso por su novela Miedo y asco en Las Vegas, en tono de comedia negra. Se dice que Hunter S. Thompson bebía a diario y en cantidades ingentes. Una famosa frase suya atestigua su forma de entender el alcohol: “Odio recomendar las drogas, el alcohol, la violencia o la locura a cualquier otra persona, pero a mí siempre me han funcionado”. Lo que no sabemos es si le ha funcionado para escribir solamente. Se suicidó en un acto extraño. Mientras escribía un artículo sobre el 11S, llamó a su mujer por teléfono y con ella al aparato, se descerrajó un disparo en la cabeza.

William Faulkner: Novelista, guionista de cine y poeta cuyas obras se centran en Mississippi, su lugar de nacimiento. Se le considera como uno de los escritores más influyentes del siglo XX y fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1949. Se ha hablado mucho del hecho de que Faulkner tuvo un serio problema de alcoholismo durante toda su vida, pero es algo que Faulkner, según reiteradas declaraciones, así como la afirmación de diferentes miembros de su familia, a lo largo de su carrera, nos indican que no bebía mientras escribía, ni creía que el alcohol ayudó a alimentar su proceso creativo. Ahora se cree ampliamente que Faulkner utilizaba el alcohol como una “válvula de escape” sobre las presiones del día a día de su vida cotidiana.

Ian Flemming: El creador de James Bond también bebía. Quizá no tanto como lo hacía su personaje de ficción, al que se le contabilizan cerca de un centenar de copas semanales, atendiendo a las escenas de sus películas. Todo un récord. Lo que sí parece cierto era su querencia alcohólica que expresaba en sus novelas con aproximada profusión. Se dice que se metía la coleto una botella de ginebra al día, aunque es más que probable que se trate de una leyenda urbana exagerada, como solo lo son las leyendas urbanas o rurales.

En fin, este es un listado de escritores borrachos. Como se puede ver y apreciar es amplio, bastante amplio. Sin duda, quedan muchos nombres en el aire. Es más que probable que pueda escribir una segunda parte y un segundo poema, con más escritores que, de una u otra forma, están asociados a la bebida. Y no creo que eso, realmente, sea alentador. Habrá que tomarse algo hasta entonces 😀

Comentarios1

  • JADE FENIX

    Pues yo creo que un carrete sin copete, no es carrete.
    Excelente como siempre tus letras mi querido amigo.
    Un placer leerte.
    Un fuerte abrazo.

    • Hermes Antonio Varillas Labrador

      Si las ves a ese par por casualidad,
      por tu Chile, por Perú, por Ecuador,
      por Costa Rica, por México, por Panamá
      o acá cerca por nuestra hermana Colombia
      o por cualquier otro continente y lugar
      no sientas pena ajena y ve a saludar,
      son de mi misma tierra, de mi misma sangre
      y de mi mismo lar, muy llenas de humildad
      y espiritualidad, para ellas es suficiente
      un gesto de solidaridad como apoyo moral
      que no van con intención de robar vuestro pan,
      prefieren ellas ganarlo con trabajo y dignidad.
      Es terrible salir de tu hogar huyendo de la inseguridad,
      de la dictadura, del oprobio y de una vil amenaza real
      y buscar refugio en un muy lejano lugar
      entre la vanidad y la banalidad que también las hay.
      En contra nuestra, hoy se promueve de forma vulgar,
      la xenofobia, la intolerancia y la enemistad,
      tanto que hasta en Panamá hay publicidad
      a quien obre con violencia un premio le han de dar,
      si la diáspora nos ha obligado a emigrar,
      lo hacemos con la fe en que afecto y bondad
      se puede hallar entre seres de buena voluntad,
      no preguntes por su identidad, simplemente ubícales
      por nuestro tricolor nacional...
      son emprendedoras y ocurrentes
      sus nombres: optimismo y credulidad ...
      Disculpad mi campaña que inicio hoy
      en favor de la hermandad y la fraternidad
      que claman cuatro millones de jóvenes
      esos que no encontrando más salidas,
      cansados de tanto luchar, de ver a centenares
      de sus mismos compañeros de universidad
      caídos bajo el fuego genocida y criminal
      de un régimen forajido, se decidieron por marchar
      dejando atrás sus sueños, sus alegrías y sus anhelos
      por un horizonte, de justicia, luz y verdad...
      Me despido con mi habitual abrazo y saludo virtual...



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