Yvette Nino

ANGEL CANSADO



Es el angel de la casa;
cocina plancha y asea.
Todo lo ajusta y compone
nos tiene lista la cena…
nos controla las lecciones…
y pone moño en las trenzas...
Con justicia salomónica
castiga a quien se rebela-

Tan habituados estaban
averla activa y serena
que no notaron sus alas
ralas, cansadas y viejas.
Era el ángel de la casa,
un ángel que ya no vuela,
que ha replegado sus alas
y todos llaman abuela. 

Comentarios6

  • FENIZ

    es un poema de realidad, por ello hay que darle esa chispa a la vida, salir del circulo, de lo cotidiano, el romance es una buena y eficaz forma de hacerlo, aunque estés casado, o lleves como compañero una vida entera, nunca pero nunca debes renunciar a conquistar, a seducir, a enamorar aquella mujer que da todo por ti, es así que los ángeles se le cortan las alas, es así que la vida se tiñe de gris, por ello la vida es un viaje donde los colores y las risas son eterna el motor de la vida misma vibrar gozar saborear es vivir, NO HAY NADA MAS BELLO EN LA VIDA QUE VER A UNA MUJER SONREÍR ES UNA ESTRELLA EN UN UNIVERSO QUE DA LUZ como lo dijiste un Ángel. gracias por este viaje hermoso un abrazo fraternal su amigo Feniz

    • Yvette Nino

      gracias FENIZ por tu respuesta .Yo no lo escribí pensando en la falta de interés en otras cosas.. Pensé en mi relación con los nietos. gracias por visitarme.

    • Texi

      A veces para tomar distancia hablamos en tercera persona , hablando de nosotras mismas.
      Somos abuelas pero aun no hemos plegado alas y nos queda mucho aun por volar.
      Un abrazo fuerte Ivette

      • Yvette Nino

        veo que me comprendes. Cansadas o no seguimos volando

      • Carlos Hector Alvarez

        Bello me hiciste recordar a mis abuelas que se peleaban por ganarse el cariño de los nietos, te dedico a vos y a todas las abuelas este sentido poema de Hector Gagliardi La abuelita.

        ABUELITA (RECITADO)
        Letra de Héctor Gagliardi

        Grabado por el autor el 9 de enero de 1953.

        Tiene la vista cansada
        Como cansado el andar
        Y ya se empieza a encorbar
        Por los años agobiada
        Su cabecita plateada
        Que termina en un rodete
        La peina tirante y fuerte
        Apenitas levantada
        Se quiere meter en todo
        A pesar de que el doctor
        Veinte veces le prohibió
        Que trabaje de ese modo
        Pero encontró el acomodo
        De amasar para las hijas
        Y los sábados en fija
        Tiene harina hasta en los codos
        Visita que hace a la nuera
        Es visita de inventario
        Abre roperos, armarios
        Y en todos lados husmea
        Y la otra que la espera
        Esconde lo que compró
        Porque peso que gastó
        Origina una pelea
        A los yernos los defiende
        Del ataque de las hijas
        Que nunca han sido prolijas
        Que al marido no lo atienden
        Y el otro que no la entiende
        Se queda lo más contento
        Y no sabe que por dentro
        La vieja lo compra y vende
        Está listo a cualquier hora
        En defender a los nietos
        Que siempre salen absueltos
        Con tan buena defensora
        Porque los hijos ahora
        se olvidan de lo que fueron
        Y al contar lo que le hicieron
        Pasa a ser acusadora
        Después saca unas monedas
        Que tiemblan entre sus dedos
        Pero al oír: ¡Caramelos!
        Vuelve a cerrar la cartera
        Y mientras todos esperan
        A los padres le pregunta
        Cómo ha sido la conducta
        De una semana entera
        Entonces viene el revuelo
        Y al que dijo la palabra
        Se le dibuja en la cara
        La ve corta de un puchero
        Y llora con desconsuelo
        Pero entonces la abuelita
        Le seca las lagrimitas
        con la punta del pañuelo
        Y si se queda a almorzar
        Quieren estar a su lado
        Y hay que comer apretados
        Por no oirla rezongar
        Y para desautorizar
        Lo que la madre contó
        Todo el mundo terminó
        la sopa sin protestar
        Abuelita, abuelita cachacienta
        Que por riguroso turno
        Vas visitando ese mundo
        Que comprende tu existencia
        Tu disculpable impaciencia
        La justifica tu edad
        Sos, sos la vida que se va
        Con su carga de experiencia
        Cuando veo tu figura
        Siempre vestida a la antigua
        Que al bostezar te santiguas
        Con tu creyente ternura
        Me siento más criatura
        Y sin saber abuelita
        Me dejás la monedita
        De tu infinita dulzura.

      • JAVIER SOLIS

        Si la abuela ya no canta, ya no ríe
        ha replegado sus alas
        se han cansado sus manos
        se ha acabado la historia.

        Bonito poema dedicada a la mama.
        Con cariño
        JAVIER SOLÍS

      • Yvette Nino

        Carlos Héctor,me haces un verdadero regalo. No conocía la poesía de H. Gagliardi y me hace feliz que lo mio te la haya recordado .

      • Yvette Nino

        Javier Solís, cuando veo tu nombre en mis escritos me alegro mucho. En esta época de mi vida disfruto de estos detalles.



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